Llena tu hogar de ternura, protección y devoción con esta dulce representación de la Virgen de Guadalupe. Diseñada con un encantador estilo infantil, esta figura captura la inocencia y la paz celestial, convirtiéndola en una pieza única y conmovedora.
La estatua presenta un acabado inmaculado en color blanco, bellamente realzado con toques dorados en los rayos de luz que la rodean (mandorla), en los bordes de su manto y en la luna sobre la que descansa. La Virgencita tiene un rostro de facciones suaves y redondas, y mantiene sus manos unidas en actitud de profunda oración. A sus pies, fiel a la imagen tradicional, se encuentra un pequeño ángel que la sostiene con devoción.
Es una elección maravillosa para decorar la habitación de los más pequeños, para presidir un espacio de oración sereno, o como un regalo inolvidable y lleno de significado para bautizos, presentaciones o primeras comuniones.